Nada más pasar Otín tuvimos la espectacular vista del Monte Perdido con bastante nieve para la fecha en la que estamos.
Y al llegar al Mascún se confirmaron nuestros más pesimistas augurios...iba chocolate. Pero decidimos verlo por el lado bueno...iba bien de agua.
Fuimos los primeros en llegar al saltador de las lañas, pero en pocos minutos llegaron 3 grupos, más otro que entró a la zona de abajo de las lañas por una senda que yo no conozco. Era un grupo de franceses con guía, que nos dejaron pasar amablemente en cuanto los pillamos.
Con el agua tal como estaba los saltos eran cuestión de fe, así que rapelaba alguien primero para asegurarse de que no había problemas para saltar.
Este es el estado que presentaba la famosa piscina del mascún, normalmente con agua cristalina.
Y con mucho cuidado porque no veíamos donde poníamos los pies realizamos el descenso, llegando a Rodellar sobre las 14,30h., para dar cuenta de unos buenos bocatas y descansar para la siguiente jornada barranquera.
2 comentarios:
La senda que cogieron los franceses baja paralela al Raisen y se salta el Saltador de las Lañas.
También podría servir como escape para hacer solo el Saltador de las Lañas y luego marcharse.
ok, no lo sabía, pero me parece una pena perderse el saltador de las lañas...franceses ;)
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