Aquí os dejamos algunos ejemplos de barrancos que hemos descendido con fuerte caudal y en periodo de estiaje seco o casi seco, con la diferencia de dificultad y tiempo, aunque los hemos disfrutado casi por igual.
Estas cuatro primeras fotos corresponen al barranco de Otín en Guara. La vez de fuerte caudal no nos atrevimos a bajarlo, porque era nuestra primera visita y no conocíamos sus características, aunque ahora si que lo bajaríamos con esa cantidad de agua.
Uno de los primeros resaltes, rapelable o saltable.

El primer gran salto de agua, unos 70 metros de cascada.

Estas dos fotos son de la garganta de las Gloces, con un hilo de agua y con un caudal majo, aunque no daba problemas.

Estos cambios de caudal se producen entre estaciones o tras fuertes lluvias, no es habitual que un barranco crezca así en horas, aunque siempre hay que estar atento a la metereología y a la cuenca de recepción del barranco antes de meterse. Es un consejo!

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada